Suena “Thinking of you” mientras pensamos en él. Es él un pianista al que el negro y el blanco de las teclas de un piano le vienen “que ni pintado” para una de sus facetas más peculiares: la interpretación de la música del cine mudo, cine en blanco y negro. A estos tiempos nos transporta Jorge Gil Zulueta en sus conciertos. Claro que también nos enseña con sus charlas didácticas, homenajea a grandes del piano como Scott Joplin o a otros artistas más cercanos en el tiempo como McCartney y, por supuesto, nos emociona con su propia música. Sigue sonando “Thinking of you” perteneciente a su álbum “Retazos“, un álbum que no puede faltar en vuestra colección de música.

Pianista curioso y pleno de actividad, os invitamos a descubrir curiosidades retazos de su vida en esta entrevista:

“Thinking of you” nos parece un comienzo perfecto para un disco. ¿Podemos curiosear preguntándote en quién pensabas?

Sí, musicalmente tenía claro que ese tema tenía que abrir el disco. De alguna manera me obsesionaba como una sola nota al piano podía prolongarse para, lentamente, ir dando inicio al motivo musical en sí, pues el tema es muy sencillo, tan sólo tiene tres acordes. Pero su historia es para mi mucho más emotiva pues fue el primer tema que compuse a la guitarra con 16 años. Ya te puedes imaginar… “mal de amores”. El tema ha pervivido mucho siendo siendo tocado de muy diversas formas y en todas mis etapas musicales. En “Retazos” lo planteé como un diálogo entre las notas del piano para reflejar mi historia.

Tu álbum “Retazos” está lleno de ilusiones… Sin decir el piano, que entendemos es tu gran ilusión, ¿en qué otras artes encuentras ilusiones?

La ilusión por las cosas intento que esté presente a lo largo de cada momento del día… Aprovechar el tiempo al máximo, vivir cada minuto apreciando lo que nos rodea y todo ellos con pasión. Mantener la ilusión por crear y vivir en sí creo que es necesario en todo artista y persona. Por extensión, y de forma conectada con el piano, la literatura, el arte, la arquitectura, viajar y, en los últimos años, escribir sobre música e historia (por formación universitaria soy historiador), son mis ilusiones. Me gusta conectar, de alguna manera, todo esto con la música y el piano en concreto. 

Además del blanco y negro de las 88 teclas, ¿qué color escogerías como tu favorito y por qué?

Es una buena pregunta porque la música conecta con el color. En la música existe la llamada sinestesia, por definición “figura retórica que consiste en la  atribución de una sensación a un sentido que no le corresponde”. Para mí el color azul es una sinestesia de algunos temas, muy en concreto “Illusions” del cual escribo en mi blog. Por poner un ejemplo, John Lennon le dio instrucciones a su productor George Martin para que su voz “sonara a serrín”. En composiciones clásicas también hay muchos otros ejemplos. Así que ¡me quedo con el azul!

Se habla de jazz y de piano clásico y todos saben identificarlos. Sin embargo, es el ragtime un estilo que muchos desconocen. ¿Cómo lo describes y cómo convences a quien desconozca este estilo que lo descubra en uno de tus conciertos?

El ragtime está situado en lo que yo llamo “tierra de nadie”. Realmente si mencionas el género ragtime quizás muchas personas no lo identifican. Pero si mencionas que es la musiquilla que aparece en la película “El Golpe” todo el mundo asiente. La película provocó que en 1973 hubiera un revival del ragtime de Scott Joplin y eso es positivo aunque al mismo tiempo solo queda la relación con la melodía super conocida (The Entertainer) de una película, y nada más. Mis conciertos son comentados exponiendo al público la riqueza del ragtime a nivel compositivo y estético. Pienso que todo pianista debería pasar por tocar ragtime en un momento de su formación. Se desarrolla una rítmica determinada que se enriquece con unas grandes melodías muy bien trabajadas, incluso como composición clásica pero introduciendo la síncopa característica del jazz. De hecho el ragtime fue el género que propicio el jazz (junto con el blues), pero que era compuesta y no improvisada. Esto le daba características de los compositores clásicos europeos del momento y a los que influyó también (Satie, Debussy…). Si lo resumiera para el público, diría que se van a encontrar con unas melodías muy elegantes en las que el ritmo no falta y que fue una fiebre… fue la música de inicio del s.XX.

Tocas y compones para piano pero en la pista de baile… ¿con qué te atreves?

¿Qué quieres decir? ¡¿Qué baile?!… ¡Mejor que no! Es una de mis asignaturas pendientes. En concreto me gustaría aprender claqué… para incorporarlo a alguno de mis espectáculos… ¡Todo puede ser!     

Eres artista que disfruta de diferentes registros y sinergias. Otras disciplinas artísticas influyen y participan en tus espectáculos. Sin ir más lejos el viernes 18 de mayo, en el Teatro Municipal de Moralzarzal (Madrid) unes la voz de tu piano a la de la actriz Sara Checa en un espectáculo literario musical llamado “Voces Invisibles”. Hablando de libros ¿cuál es tu favorito?

Difícil elegir uno porque me gusta mucho leer toda clase de libros. Desde novela histórica hasta tratados. De adolescente me conmovieron “La leyenda del lobo cantor” de George Stone, “Ilusiones” de Richard Bach y “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry. De adulto siempre me ha gustado la novela histórica con rigor como “Episodios Nacionales” de Benito Pérez Galdós o “Los cipreses creen en Dios” de José María Girondella.

Y para terminar…

Un lugar donde perderte para reencontrarte:

Mi casa, en mi salón, con mis libros y el piano; pero si tuviera que decir una ciudad concreta sería Vigo, donde pasé parte de mi vida.

Si no hubiera existido el piano, hubiera tocado:

Aunque me gusta mucho el saxofón o la batería, ¡hubiera inventado el piano!     

Una canción con la que siempre lloras:

“Hey Jude” de The Beatles, entre muchas…

El peor defecto del ser humano:

La violencia; no llego a comprender cómo el ser humano puede llegar a cometer crímenes o agresiones.

Qué personaje de la historia te hubiera gustado conocer:

¡Uff, muchos! Soy un soñador con la máquina del tiempo… Scott Joplin, Charles Chaplin… y en nuestro país a Adolfo Suárez.

Una frase con la que hacernos pensar:

Acercarse y disfrutar de la cultura nos hará mejores personas y espantará muchos de nuestros males.                                                                                                                                           

Jorge Gil Zulueta acaba de cumplir 52 años. Años vividos entre su preferido color azul, que en Vigo es mar, y el verde de una sierra donde vive perdiéndose entre libros y teclas. Quien lee mucho, mucho aprende y Jorge Gil lee libros y partituras. Siempre negro sobre blanco. Los colores de un cine mudo al que él le da voz con su piano. Estos son retazos de su vida. Estos otros, de su alma: “Retazos“.